sábado, 7 de febrero de 2015

Piloto de UAV: Una profesión con mucho futuro


En un campo cercano a la Playa de Daytona (Florida, USA) unos estudiantes realizan vuelos de prueba con UAVs.


Nada excepcional, si no fuese porque se trata de estudiantes de la Universidad Embry-Riddle, realizando ejercicios prácticos para graduarse como pilotos profesionales de UAV.


Embry-Riddle es una más dentro de un pequeño pero creciente grupo de escuelas y universidades norteamericanas que está ofreciendo una amplia gama de programas enfocados al diseño y manejo de UAVs. Las escuelas han puesto en marcha estos programas ya que se espera una creciente oferta de puestos de trabajo cuando la Administración Federal de Aviación apruebe el reglamento de UAVs para uso civil.


“Hemos visto un enorme interés por el grado en UAVs" afirma Alex Mirot, profesor de la Embry-Riddle Aeronautical University. “En los tres años que llevamos impartiendo el programa, se han graduado unos 230 nuevos pilotos.” Por su parte, Steven Gitlin, vicepresidente de marketing y comunicación de AeroVironment, se muestra optimista al respecto: “El mercado civil de UAVs puede ser mucho más grande que el mercado militar. El pasado año hemos contratado a unas 50 personas y prevemos aumentar la plantilla n otras 50 personas durante el año en curso.”


AeroVironment fabrica UAVS que se utilizan principalmente para aplicaciones ISR en el campo militar y policial, pero que están encontrando cada vez más demanda por parte de profesionales del sector agrícola, que los utilizan para llevar a cabo la observación aerea de sus explotaciones, al objeto de conocer con precisión las zonas donde hay que regar más, o donde hay que volver a rociar pesticidas, cualesquiera otras aplicaciones de precisión. Sin embargo, “Prevemos que la demanda de UAVs aumente asimismo en aplicaciones relacionadas con la minería y la preservación de la fauna salvaje” afirma Gitlin.


Por su parte, la Asociación Internacional de Sistemas No Tripulados (AUVSI) estima que una vez que se aprueben las normas de la FAA para el uso de aviones no tripulados en el ambito civil, podrían facturarse cifras en torno a 13 billones de dólares durante los primeros tres años, que podrían aumentar hasta los 82 billones de dólares en 2025. El resultado será la creación de más de 100.000 nuevos puestos de trabajo que estarían remunerados con un salario mínimo anual estimado en torno a 40.000 dólares.







David del Fresno


Orientación y Asesoría en Impresión 3D y Manufactura Aditiva